lunes, 1 de julio de 2019

Il dottore della Peste

"Pocas máscaras llaman tanto la atención como las utilizadas durante las epidemias de Peste Negra. En ellas se mezcla lo siniestro y lo inquietante, despertándonos, quizá, un miedo atávico a la propia muerte y, sobre todo, a la enfermedad. Terror a esa sombra del pasado llamada Peste, la pandemia más devastadora de la humanidad, que tuvo su origen en Asia y que, posteriormente, se extendió a Europa, llevándose la vida de millones y millones de personas…
Esta máscara formó parte del clásico atuendo del llamado “Il dottore della Peste” o el doctor de la Peste. Una vestimenta que, más tarde, ha pasado a formar parte del atuendo tradicional de disfraces en el famoso Carnaval de Venecia. Donde este elemento siniestro y alargado en forma de pico de pájaro es casi indispensable".

 

Antoine de Saint-Exupéry

Los dos fotogramas que estáis viendo fueron tomados por el piloto alemán que abatió el avión en el que volaba Antoine de Saint-Exupéry. Falleció aquel mismo día, el 31 de julio de 1944.

«Sólo se ve bien con el corazón; lo esencial es invisible a los ojos».


Chernóbil

EL MORBO Y EL NEGOCIO DE LA TRAGEDIA HUMANA
La vida se abre paso en Chernóbil, pero no todo es lo que parece. De media, 1.000 turistas diarios, un 40% más desde que HBO lanzó su serie sobre el tema con una audiencia global récord, superior aún a la de la titánica Game of Thrones. El morbo de la tragedia y del negocio mueve la curiosidad humana...
Una vez dentro de la ruta, el ambiente general es primero de curiosidad, seguido de melancolía, y luego muta hacia una tristeza pro...funda. Sucede en el punto exacto en que uno entiende que no está en un museo, ni en un set de filmación, sino en el corazón de la tragedia desnuda. Aunque han pasado ya 33 años, Chernóbil y alrededores nunca han vuelto a ser lugares comúnes. No está permitido que nadie viva allí sin descansos. Las embarazadas no pueden trabajar dentro de la zona de exclusión y tampoco hay chicos. Todos los turistas que ingresen deben ser mayores de 18 años. Es la cohesión morbosa entre la diversión, el turismo y la tragedia. Ese instante frágil y feroz que nos atrae entre la vida, el sufrimiento y la muerte.


https://www.lavanguardia.com/ocio/viajes/20190622/463013070735/viaje-chernobil-turismo-oscuro-ucrania-pueblos-fantasma.html?fbclid=IwAR0jhXcqkgfcafOEuBwQNtoYX-NkkOjlarLGQ7Z3PDFB9oeh4GDdIu1UMLs

martes, 25 de junio de 2019

Paraíso

Me he vuelto a encontrar, después de un tiempo ido, de nuevo con el paraíso.

Este cuadro de Masaccio, ha ido apareciendo repentina y esporádicamente en mi vida de tanto en tanto. Hoy ha vuelto casualmente a mí. Y con él muchos recuerdos y reflexiones sobre el paraíso. Que a veces creemos perdido y en otras ocasiones nos sentimos en el mismo centro de él. La vida entonces es sentimiento, sueño, ilusión, música y pasión.

Recuerdo cuántos sentimientos despertó en mí la primera vez que vi el fresco y pude mirarlo de frente, allí en Florencia, después de haber visto muchas ilustraciones y versiones distintas. Inexplicable!

He hablado de este cuadro con mucha gente, con amigos, algunos ya idos, y por tanto me trae recuerdos personales, algunos tristes, pero siempre intensos, preciosos y, ante todo, muy valiosos.

¿Por qué habrá vuelto a aparecer en mi vida precisamente hoy?


“Expulsión de Adán y Eva del Paraíso”. El fresco se encuentra pintado sobre la pared de la Capilla Brancacci, en la iglesia de Santa María del Carmine, en Florencia, Italia.

Tres siglos después de la realización de las pinturas, en 1670, Cosme III de Médicis llegó al poder como Gran Duque de Toscana, y ordenó que se disimulase la obscena desnudez de las figuras (cínicos!) pintando unas hojas de higuera en las zonas más comprometidas.
Una restauración en los años 90 quitó la pintura añadida, así como la suciedad y la oxidación del tiempo, devolviendo al cuadro su colorido original y su obscena brillantez, sin motivos ornamentales que tapen la vergüenza de la desnudez de las figuras.



sábado, 8 de junio de 2019

Vivamus, mea Lesbia, atque amemus

"Vivamus, mea Lesbia, atque amemus".
El amor ha sido una constante en toda la Humanidad, y el matrimonio ha sido la forma de sancionar una relación en sociedad. Los íberos tenían su propios ritos para celebrar el amor.
Al hablar de las costumbres hispanas, Estrabón nos dice lacónicamente que "se casan igual que los griegos". Partiendo de esta información, y leyendo los mensajes mudos que nos dejaron los Iberos a través de su arte, podemos llegar a conocer cómo tenía lugar est...a celebración.
¿Qué pensarían ellos sobre su matrimonio? No lo sabemos. Pero sí sabemos que la ceremonia era algo fundamental para el individuo y la sociedad: el matrimonio garantizaba la descendencia, y los hijos eran garantía para la vejez, fuerza de trabajo y perpetuación de la tribu.
Sabemos que los Iberos eran monógamos, y que los matrimonios podían servir como forma de promoción de la familia o como alianza política. Es posible que entre la élite fueran concertados con el objetivo de sellar pactos, como en el caso de Himilce de Cástulo con Anibal.
Es posible que el novio reclamara la mano de la novia a su padre. La pareja ya comprometida debería viajar a uno de los santuarios de la tribu. Allí harán una entrega simbólica a la divinidad, un ofrecimiento que garantice la buena marcha del casamiento y un futuro feliz.
Ganado el favor de la divinidad, la familia organizará una fiesta de al menos tres días de duración. Durante los días de fiesta, los novios llevarán a cabo varios actos rituales. Todos estos días estarán acompañados de sus familiares y amigos cercanos, con danzas y música.
El primer acto será un baño ritual. A través del baño, los novios reflejan su cambio de estado y su paso a una nueva etapa. Después de lavados, podrían recibir un vestido y otros adornos, como pulseras y collares, típicos de la mujer Ibera, que utilizará el día de la boda.
El segundo día tendría lugar el casorio. En esa ceremonia, la novia acudirá a su nueva casa, donde el novio la espera, velada y cubierta por varios mantos. La novia atravesará el umbral de su hogar, y después el novio descubre su velo, mostrando su aceptación y su enlace .
Tras el rito del velo se iniciaría una fiesta, con música y danza. Esta festividad podría realizarse el tercer día, con la invitación de familia y amigos. El aspecto más importante de esta fiesta serán las famosas danzas en círculo, en las que ambos novios participan.
¡Y que vivan los novios! La reconstrucción de estos eventos es hipotética y parte del análisis de lo que podemos dilucidar a través del arte. Es mucho más lo que no sabemos: palabras, actos, gestos. Todos han quedado enterrados en el tiempo: ahora sólo podemos imaginaros.

Un saludo desde las ruinas de Castulo (Jaén)






 

viernes, 7 de junio de 2019

Algo para recordar


VICTOR KÜPPERS

Vivimos en una sociedad en la que todos queremos una vida de película. Que todo sea maravilloso (...) El culto al aparentar, a la imagen, a las redes sociales generan el nivel de exigencia para que el envoltorio sea bonito pero es tan extremo que genera mucha frustración (...) Vivimos en una sociedad de consumo, materialista y de imagen, y no todo el mundo tiene la vida que la sociedad marca como ideal (...) Tenemos que parar y cambiar porque vamos como pollos sin cabeza.
Para ser buen jefe, entrenador o líder tienes que tener la mentalidad de querer ayudar a tu equipo a ser mejores. Hay muy pocos jefes que tengan esa mentalidad.
El secreto de la pasión, del sentido de la vida, es tener un propósito, cuando tienes un propósito (tu trabajo, tu familia, lo que sea...) entonces la motivación surge y es más fácil de conseguir, y es más fácil de asumir tu día a día, tus preocupaciones.
Hay que valorar lo positivo, disfrutar de lo que tienes y no centrarte en lo que no tienes. Nadie te va a recordar por tu currículum, sino por tu forma de ser, por tu ACTITUD.
A veces hay que preguntarse: ¿Tengo la vida que quiero tener? ¿Soy la persona que quiero ser? ¿Qué puedo mejorar? Vamos por la vida como locos y entramos en un bucle y acabamos desquiciados, desequilibrados, amargados (...) Hay que detenerse y buscar espacios para la reflexión. Cuando vamos rápidos, la vida se centra en lo intrascendente, en lo superficial, porque no hay tiempo para lo importante.
Las cosas no van a cambiar por si solas, tienes que cambiarlas tú. Si no acabas en el mismo sitio.
Todos tenemos grandes deseos, grandes intenciones, pero al final la diferencia entre el crac y el chusquero es que el segundo desea y el primero hace, se pone las pilas.
Uno está donde está por las circunstancias, pero también por las decisiones que toma. Hay que gente que no necesita que los motiven, han nacido motivados.
Hacemos dramas por auténticas chorradas, pero luego cuando realmente la vida te da un golpe es cuando la gente reacciona.
VICTOR KÜPPERS
Doctor en Humanidades