jueves, 10 de octubre de 2019

La Estatura de la Unidad

En la India parece ser que les gusta hacer las cosas a lo grande; es un país donde la extrema pobreza dominante contrasta con proyectos arquitectónicos y esculturales de la talla de "La Estatura de la Unidad".
La última obra de arte que pelea por tocar el cielo hindú, es la escultura con forma de ave más grande del mundo, un águila colosal que ha tardado más de 10 años en constuirse.
La inmensa águila, que se encuentra tumbada boca arriba y extiende sus enormes alas en el esp...acio circundante, devuelve a la vida un viejo mito creado por un famoso cineasta Rajiv Anchal.

Está ubicada cerca de Kerala y está inspirada en la epopeya del Ramayana, que cuenta una historia sobre un águila gigante que cayó mientras luchaba contra Ravana, para salvar a la diosa hindú Sita.
Los residentes de la aldea de Chadayamangalam en el distrito de Kollam, Kerala, llevan años contando la historia a sus generaciones, y ahora pueden ver materializada la leyenda en piedra.




 
CUANDO LOS PADRES , NOS QUEDAMOS HUERFANOS
(Gabriel García Márquez)


Hay un período
cuando los padres
quedamos huérfanos
de nuestros hijos.

Es que los niños crecen independientemente de nosotros,
como árboles murmurantes
y pájaros imprudentes.

Crecen
sin pedir permiso a la vida.

Crecen
con una estridencia alegre
y, a veces,
con alardeada arrogancia.

Pero
no crecen todos los días,
crecen de repente.

Un día se sientan cerca de ti
y con una naturalidad increíble
te dicen cualquier cosa
que te indica que
esa criatura de pañales,
¡ya creció!

¿Cuándo creció
que no lo percibiste?

¿Dónde quedaron
las fiestas infantiles,
el juego en la arena,
los cumpleaños con payasos?

El niño crece
en un ritual de
obediencia orgánica
y desobediencia civil.

Ahora estas allí,
en la puerta
de la discoteca
esperando no sólo que no crezca,
sino que aparezca.

Allí están
muchos padres al volante
esperando que salgan.

Y allí están
nuestros hijos,
entre hamburguesas y gaseosas.

Con el uniforme
de su generación
y sus incómodas
y pesadas mochilas
en los hombros.

Allá estamos nosotros,
con los cabellos canos.

Y esos son
nuestros hijos,
los que amamos
a pesar
de los golpes de los vientos,
de las escasas cosechas de paz,
de las malas noticias
y la dictadura de las horas.

Ellos crecieron amaestrados,
observando y aprendiendo
con nuestros errores
y nuestros aciertos.

Principalmente
con los errores
que esperamos no se repitan.

Hay un periodo
en que los padres
vamos quedando
huérfanos de los hijos.

Ya no los buscaremos más
en las puertas de las discotecas
y del cine.

Pasó el tiempo del piano,
el fútbol,
el ballet,
la natación.

Salieron del asiento de atrás
y pasaron
al volante de sus propias vidas.

Deberíamos haber ido más
junto a su cama,
al anochecer,
para oír su alma respirando
conversaciones y confidencias
entre las sábanas de la infancia,
y a los adolescentes,
cubrecamas de aquellas piezas
con calcomanías,
afiches,
agendas coloridas
y discos ensordecedores.

Pero crecieron
sin que agotáramos con ellos
todo nuestro afecto.

Al principio
fueron al campo,
la playa,
navidades,
pascuas,
piscinas
y amigos.

Sí,
había peleas en el auto
por la ventana,
los pedidos de la música de moda.

Después llegó el tiempo
en que viajar con los padres
comenzó a ser un esfuerzo,
un sufrimiento,
no podían dejar a sus amigos
y primeros enamorados.

Quedamos los padres
exiliados de los hijos.

Teníamos la soledad
que siempre deseamos,
y nos llegó el momento
en que sólo miramos de lejos,
oramos mucho
(en ese momento
se nos había olvidado)
para que escojan bien
en la búsqueda de la felicidad
y conquisten el mundo
del modo menos complejo posible.

El secreto es esperar.
En cualquier momento
nos darán nietos.

El nieto
es la hora del cariño ocioso
y la picardía no ejercida
en los propios hijos.

Por eso,
los abuelos
son tan desmesurados
y distribuyen
tan incontrolable cariño.

Los nietos
son la última oportunidad
de reeditar nuestro afecto.

Así es.
Los seres humanos
sólo aprendemos
a ser hijos
después de ser padres;
sólo aprendemos
a ser padres
después de ser. abuelos.

En fin,
pareciera que
sólo aprendemos a vivir
después de que la vida
se nos va pasando. Disfrutemos de nuestros hijos en cada una de sus etapas mientras duremos vivos!!


Gabriel Garcia Marquez


domingo, 6 de octubre de 2019

The Wall

El próximo 30 de noviembre se cumplirán ya 40 años de la publicación de “The Wall”, uno de los hitos de la cultura contemporánea creado por una de las más ingeniosas bandas de rock progresivo que ha dado la historia. 40 años atrás, su temática ya predijo hacia dónde se encaminaria la sociedad. Hoy, 40 después, su contenido corrobora cómo nos encontramos y hacia dónde nos dirigimos.
Y es que la música, como dice el filósofo Vladimir Jankélévich, “tiene el poder de evocar lo que con palabras sería imposible de comunicar. Nos hace ver lo invisible a través de los sonidos. Nos ayuda a percibir con más nitidez. A sentir plenamente. A veces, nos golpea para despertarnos. Es una forma de conocer las cosas de manera más profunda que cualquier discurso”. La música, por tanto, es capaz de derribar cualquier muro y de abrir todas las puertas de la libertad. Por eso amo tanto la música. Por eso administro un grupo en Facebook dedicado a ella, porque todos sus estilos, por diversos que sean, ayudan a comprender la vida, la sociedad y las personas. Como bien dijo Friedrich Nietzsche: "Sin música la vida sería un error."
“Así es The Wall, una fuerte estructura sonora y lírica que nos obliga a reflexionar sobre las barreras y muros que nos separan, y que construimos para protegernos de un imaginado enemigo que nos aprisiona en nuestra propia fortaleza. Son muros aislantes, que hacen imposibles los lazos de solidaridad y los vínculos afectivos..." y sin los cuales es imposible comprender el mundo y tomar conciencia de sus problemas y necesidades. Lamentablemente nos quieren inocular el miedo a esa libertad. En base a ello saltan muchas preguntas...
"¿Vivimos en un mundo dónde cada cual busca el interés más mezquino sin preocuparse por los demás? ¿Permanecemos insensibles al dolor ajeno? ¿Nos sentimos cómodos en nuestro aislamiento respecto a los que no son como nosotros? Estas y otras más son preguntas que se plantea The Wall."
Y es que "y más allá de los ideales y de las utopías, las múltiples falsas realidades que vivimos nos incitan a una existencia cada vez más perniciosa, que nos conduce a construir muros físicos y mentales, éstos últimos más dañinos y peligrosos" pues son intangibles. A medida que nos sentimos más vulnerables, vamos añadiendo más ladrillos a nuestra gran muralla de incomprensiones y debilidades, hasta convertirnos en precarias fragilidades a expensas de cualquier derrumbe. Vivimos como esclavos dentro de una sociedad liquida en la cual somos fácilmente digeribles, como bien decía el sociólogo Zygmunt Bauman. Este tipo de atmósferas son las ideales para dar lugar a los fascismos que están tan bien expuestos en The Wall. Es la dinámica de una realidad liquida que nos engulle silenciosamente ante las incompetencias y fragilidades y en cuyo frente aparece, como única salida, esa necesidad de orden y control. Recordemos las palabras del historiador de economía Karl Polanyi: “En tiempos inciertos y sin sentido, desesperados, donde el afán de lucro aplasta los vínculos sociales de reciprocidad, triunfan las ideologías totalitarias porque aparentemente reconfortan”... pero dentro de esta comodidad paralizante somos parte del gran rebaño insensible que se acomoda solo para consumir y sobrevivir. Es así cómo se explica la tremenda apatía social y carestía de pensamiento crítico que vemos y vivimos todos los días.





Durante los últimos años Estados Unidos ha liderado la lista como el país con mayor deuda externa, seguido por países como Reino Unido, Francia y Alemania. ¿Por qué los países poseen deuda externa?
Los países piden dinero a diversas entidades financieras para poder cubrir los costos de distintos programas, los cuales deben ser pagados con intereses en un lapso de tiempo, de no honrar el compromiso, deben refinanciar el crédito, por lo que año tras año se incrementa el monto. ...Sin embargo, la deuda va aumentando cada vez más debido a que los Gobiernos se ven en la necesidad de seguir pidiendo préstamos para poder costear sus proyectos.
Existe también el caso de China con EE.UU., debido a que el país asiático posee gran parte de la deuda de la nación norteamericana, que se da mediante un intercambio de dinero por deuda. China le transfiere dólares a EE.UU. para cubrir sus proyectos, mientras él asumiría parte de la deuda.

https://www.facebook.com/129028527163066/posts/2297811816951382/


 

Menos buenismo y más leyes

"Una de las estrategias reaccionarias consiste en hacernos a todos igualmente responsables de las tragedias e incluso, en el colmo del cinismo, hacernos ver que está en la mano de todos paliarlas. Está sucediendo mucho con la cuestión medioambiental, desde el problema de la invasión de plásticos a los incendios de la selva amazónica (...) Las verdaderas acciones colectivas, si de verdad se quiere que sean efectivas, deben imponerse por los poderes públicos. De otra forma sus campañas son meras coartadas para ocultar a los verdaderos responsables de las tropelías medioambientales"

PASCUAL SERRANO
Periodista


http://pascualserrano.net/es/noticias/menos-buenismo-y-mas-leyes/?fbclid=IwAR05l11_Bk9T0bRJSOyuGigMmwo80dA6oIAUg8Y4orS1OH-c1SOidnhFLKU

jueves, 19 de septiembre de 2019

'La chica de Mosul'.

Ese preciso momento en el que lloras y, a la vez, tratas de dibujar una sonrisa ante el reportero (Ali Alfahdawi).
Lloras, supongo, porque en tu corta vida sólo has conocido la guerra, porque llevas años bajo el terror de ISIS... Y porque huyes, una vez más, del fuego y de las bombas.
El reportero que tomó la foto, tras más de dos años de búsqueda, ha vuelto a encontrar a esa niña de Mosul.
El icono de una guerra.
Una niña más, sin infancia.




Palacio Mysore

"Espera tranquilamente un viento que valga la pena para emprender el vuelo"

Palabras de Sherezade en "Las mil y una noche".

Interior de Palacio Mysore en India, sus corrientes arquitectónicas es el reflejo del palacio del Sultán.