miércoles, 31 de mayo de 2017

TODO NO SE PUEDE TENER


Ya me acostumbre a que en la vida todo no se puede tener. Quizá tienes un buen trabajo y salud pero te falta una pareja. O a lo mejor tienes pareja pero estás sin trabajo.
Reflexioné que en realidad si podemos tener todo, pero no al mismo tiempo. Nos faltan cosas que en un tiempo pasado tuvimos y anhelamos un futuro que no sabemos si ocurrirá.

Tener todo lo que queremos al mismo tiempo es una utopía, un sueño que difícilmente se hará realidad porque siempre nos faltará algo. Unos se hacen a la idea de esto antes que otros, dependiendo de su inconformismo o baja tolerancia a frustrarse.

Y es que cuando deseamos de verdad una cosa, nos olvidamos del resto que tenemos porque pensamos que las tenemos “seguras” , ignorando que un día pueden volver a desaparecer.
Conviene que pensemos si somos sólo lo que tenemos, si es lo mismo ser que tener y si la respuesta es no, preguntarnos entonces por qué aspiramos a ello.

A mi perseguir la utopía me sirve porque me ayuda a seguir buscando mis metas con la ilusión del primer día. A lo mejor las cosas sólo las tendremos si nos corresponde tenerlas, y otras sin embargo, sólo quedarán en nuestro corazón.

Sonia Alvarez 
Psicóloga 

jueves, 18 de mayo de 2017

Y si yo te muestro mi lado oscuro

Y si yo te muestro mi lado oscuro 
¿ Me abrazarías esta noche todavía ?
Y si te abro mi corazón
Y te enseño mi lado débil
¿ Que harías tú ?


domingo, 14 de mayo de 2017

Vladimir Horovitz

Era viejo, nada guapo, vestía correctamente. A pesar de tener premios sin cuento (28 grammys musicales nada menos), emocionar a las audiencias a lo largo de medio siglo XX, a partir de los 50 años empezó a negarse a tocar en directo, aquejado de inseguridad en su prodigiosa técnica pianística. Sin embargo, sus grabaciones prosiguieron causando un gran impacto entre los melómanos.
Cuando veo a estas pianistas de ahora, con marcados escotes, minifaldas y casi en ropa interior y haciendo movimientos sexis mientras tocan, a uno le viene a la memoria la pasión con que el público siguió siempre a Vladimir Horovitz.





Según el taoísmo, el karma no tiene nada que ver con los castigos o las recompensas, no se trata de una ley moral. De hecho, esta palabra significa simplemente “acción condicionada”; es decir, acciones que van en contra del curso natural de las cosas.
Nos enredamos en el karma cuando interferimos en el mundo porque de esta forma nos vemos obligados a seguir interfiriendo, por lo que la solución a un problema crea aún más problemas que resolver, el control de una cosa genera la necesidad de controlar otras más. El mal karma no son más que las trampas que nos ponemos, de las cuales después caemos prisioneros.
Por eso, no debemos preocuparnos por lo que recibiremos, sino por lo que damos. No debemos aferrarnos obsesivamente a las cosas, impidiendo el cambio natural, sino que debemos aprender a dejar ir, a que todo fluya.
¿Cómo aplicar esto en nuestro día a día? Estas 5 leyes del karma nos lo explican:
1. Ley de causa-efecto. Recogerás aquello que siembres porque lo que le das al Universo, este te lo devuelve de una u otra forma. No es un castigo, es solo el ciclo de la energía. Si siembras vientos, recogerás tempestades.
2. Ley de la humildad o del cambio. Todo aquello que te niegues a aceptar, te seguirá ocurriendo, simplemente porque es una oportunidad de aprendizaje que estás desperdiciando. Una vez más, no se trata de un castigo sino una oportunidad para que crezcas y aprendas de tu error. La historia y los problemas se repetirán hasta que aprendas la lección.
3. Ley del crecimiento. No puedes escapar de ti mismo. Como las situaciones que estás viviendo las has causado tú, de una forma u otra, no debes preocuparte tanto por cambiar las personas que te rodean sino que debes focalizarte en el cambio interior.
4. Ley de la responsabilidad. Cada vez que algo malo te sucede, es porque de alguna manera refleja lo que has hecho o pensado. Por eso, en vez de girar el dedo acusatorio hacia afuera, deberías revisar qué sucede dentro de ti y cómo has contribuido a la aparición de ese problema.
5. Ley de la conexión. Cada paso lleva al siguiente, y así sucesivamente. Uno no es más importante que el otro, cada pequeña decisión, por trivial que parezca, puede conducirte en una dirección diferente. Dado que todo está conectado, debemos prestarle atención incluso a nuestros actos más insignificantes.

jueves, 11 de mayo de 2017

La vida es una senda. Para unas personas es más larga y para otras lo es menos, pero para todos surge del punto llamando nacimiento y concluye en el punto llamado muerte. Con desigual fortuna hollamos esa senda a lo largo de unos años. Somos viajeros por la Vía Láctea. 

Muchas personas a la vez pueden caminar por esa senda (hay muchos coincidentes vitales), pero cada uno tiene sus ansiedades, sus miedos y pesares, sus alegrías y sus gozos, sus reacciones. Millones de soledades caminando por la Vía Láctea. La soledad es un hecho. Aunque durmamos con diez personas en una habitación, cada uno duerme en sí mismo y tiene sus sueños. La soledad es inevitable. La soledad significa que nos sentimos solos aunque estemos acompañados de millones de seres. Mientras uno se sienta separado, hay soledad, hay angustia, hay miedo. 

Muchas veces el sentimiento exacerbado de soledad se intensifica porque no nos encontramos lo suficientemente bien en nosotros mismos o porque experimentamos tristeza o tedio cuando nos hallamos a solas o porque no sabemos utilizar esa soledad como herramienta para conocernos, sentirnos, enriquecernos o llevar a cabo con motivación cualquier actividad. 

Hay que saber asumir la soledad e integrarla en la propia vida, sin resistirse inútilmente a ella, pues entonces se genera el sentimiento de soledad que puede, a su vez, dar paso al sentimiento neurótico de soledad, consistente en no poder permanecer con uno mismo y tener que utilizar toda suerte de escapes para mitigar ese sentimiento de pesadumbre o impotencia. 

La soledad nos puede ayudar a sentirnos y vivirnos a nosotros mismos más intima e inmensamente, enseñándonos otro modo de percibir, sentir y experimentar. Hay que ejercitarse para estar bien en soledad y en compañía, y comprender que el problema no es la soledad, sino si la misma engendra un sentimiento de penumbra y malestar. 

La soledad también puede ser muy creativa y constructiva y unos minutos diarios de real soledad, sin escapismos de ningún tipo, nos ayudan a desconectar, a recoger la mente en sí misma y a sentir nuestro yo verdadero e incluso desenmascarar aquello que lo esconde y oculta. La soledad es una ocasión muy especial no solo para conocerse y sentirse, sino también para equilibrarse, sosegarse y desarrollar la creatividad de cualquier orden o cualquier tipo de aprendizaje. 


Blade Runner 2049

4 DE OCTUBRE DE 2017 ESTRENO MUNDIAL !!!
"Todas las cosas se han construido en base a una obra desechable (...) Todas las cosas tienen un orden, mantenerlo es el objetivo".
"El mundo gira en torno a un muro que separa clases. De no existir la guerra está garantizada".
Blade Runner 2049
"La película reconoce y trata algunas de las consideraciones éticas que la tecnología presenta hoy en día, y explorará tanto los beneficios como las consecuencias de esos avances. Aún estamos investigando asuntos como la memoria y la empatía. Esos son los temas complejos en los que profundiza el film, y por supuesto, el significado de lo que supone ser humano."
Ridley Scott
Productor Ejecutivo del film

lunes, 8 de mayo de 2017

La vida ni es justa ni lo será. Uno de los errores que muchos cometemos es que sentimos lástima de nosotros mismos, o por otros, al pensar que la vida debería ser justa, o que algún día llegará a serlo. La lástima es una emoción derrotista que no beneficia a nadie. 

Reconocer que la vida no es justa puede resultar muy liberador, pues, cuando lo hacemos, lo que sentimos por nosotros mismos y por los demás es compasión, una emoción profunda que transmite afecto y bondad a todas las personas que la sienten y nos impulsa a hacer las cosas todo lo mejor que podamos con lo que tenemos. 

Reconocer que la vida no es justa nos recuerda que a cada uno se le reparten cartas diferentes, y que la naturaleza y las circunstancias de cada cual son distintas. Nos ayuda a enfrentarnos a nuestros propios conflictos personales en los momentos en los que nos sentimos injustamente tratados o a las difíciles decisiones que hemos de tomar acerca de a quién podemos ayudar y a quién no. Casi siempre nos hace regresar a la realidad y nos devuelve el equilibrio 

El hecho de que la vida no sea justa no significa que no debamos hacer todo lo que esté en nuestro poder para mejorar nuestras existencias. Muy por el contrario, eso es lo que deberíamos hacer. Cuando dejemos de sentir lástima, tal vez deseemos hacer algo provechoso.

Por sí misma, la vida no tiene por qué ser perfecta; que lo sea o no, depende únicamente de nosotros.