domingo, 17 de abril de 2016

Va de Piramides

Cuando se menciona la construcción de las pirámides egipcias enseguida te sacan la leyenda de que se deben a un extraterrestre que trajo los planos. Incluso se llegó a afirmar que se había encontrado su momia en una sala de la gran pirámide y que, llevada en barco a Europa, ¡oh triste fortuna! el barco se hundió.
Para aquel que se interesa en datos ciertos, esto son patrañas. La secuencia por la que los egipcios aprendieron a construir pirámides es conocida sobradamente, intentos novedosos, otros que salieron mal...
1. La pirámide escalonada de Zoser, construida por el gran Imhotep, el primer arquitecto estrella que conocemos por su nombre. Era una gran mastaba (o piedra que se colocaba sobre el pozo que llevaba a la tumba real para protegerlo de las alimañas). Se le ocurrió añadir otra mastaba más pequeña encima, y luego otra y otra, hasta construir una tumba con escalones y vaga forma piramidal. Corría el año 2650 aC
2. La pirámide de Meidum, iniciada al menos por el rey Huni hacia el 2596 a.C. Tiene una pendiente de 51º, alcanzando tal volumen de piedra que se colapsó hundiéndose.
3. Cuando lo supo el faraón Snofru, su heredero, se replanteó la pirámide que construía en Saqqara. La había empezado con una pendiente mayor de 54º pero, al temer que se derrumbara, a media altura la continuó con 43º obteniendo una curiosa forma que le dio el nombre de pirámide acodada o romboidal.
4. Snofru aún construyó una más, la pirámide roja, 20 años después. Para asegurarse que no se hundiría y darle una forma armónica la hizo toda de 43º de pendiente, con lo que obtuvo una pirámide achatada y poco majestuosa, pero al menos no se caía.
5. Treinta años después, sobre 2580 aC, su heredero Keops mejoró la técnica de construcción en la llanura de Guizah para alcanzar una pendiente de 51º pero sabiendo asegurarse la distribución de los pesos adecuadamente. La famosa Gran Pirámide, el modelo final.
6. Aún así, su hijo Kefrén la construyó más grande y alta (aunque resulta más baja por la distinta elevación del terreno) con una pendiente atrevida de 53º pero utilizando las técnicas aprendidas por los arquitectos de su padre.
7. Su hijo Micerinos completó la trilogía con una pirámide mucho más baja pero no por problemas de construcción, sino porque el rey estaba dejando de ser divino y el poder sacerdotal crecía a su costa de una manera desmesurada. Por eso, el templo que acompaña a esta pequeña pirámide es imponente.

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