Me he bebido toda el agua del mar
para huir. Y aquí me tienes, con tierra en la boca, habiendo dejado allí el
alma, la esperanza y la libertad en las aguas de este mar antiguo que ha
acunado tantas civilizaciones. Tan antiguo y tan lleno de vida como lleno de
muerte, pero yo no lo sabia, nada más veía la vieja Europa en la
otra orilla, lejana y mítica, rica y moderna. La veía al alcance de mis
fuerzas, llena de vida, llena de paz y libertad, llena de futuro. Pero la vida
y la muerte danzan juntas con la música de nuestras esperanzas y de nuestros
sueños y aquí me tienes, con tierra en la boca, ya te explicaré mis sueños con
una sonrisa en los labios y la ilusión en los ojos.
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