sábado, 27 de febrero de 2016

Tristeza

Me he bebido toda el agua del mar para huir. Y aquí me tienes, con tierra en la boca, habiendo dejado allí el alma, la esperanza y la libertad en las aguas de este mar antiguo que ha acunado tantas civilizaciones. Tan antiguo y tan lleno de vida como lleno de muerte, pero yo no lo sabia, nada más veía la vieja Europa en la otra orilla, lejana y mítica, rica y moderna. La veía al alcance de mis fuerzas, llena de vida, llena de paz y libertad, llena de futuro. Pero la vida y la muerte danzan juntas con la música de nuestras esperanzas y de nuestros sueños y aquí me tienes, con tierra en la boca, ya te explicaré mis sueños con una sonrisa en los labios y la ilusión en los ojos.

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