Todo el mundo, al menos, debería tener una oportunidad. Un estupendo vídeo de Philip Bloom
Si fuese posible curar las penas con el llanto y resucitar a los muertos con las lágrimas, el oro sería menos valioso que la tristeza. Sófocles, Escirios. Frag 510
miércoles, 14 de diciembre de 2011
lunes, 12 de diciembre de 2011
Viejas y nuevas bienaventuranzas
Vieja:
Bienaventurados los pobres de espíritu: porque de ellos es el reino de los cielos.
Nueva:
Bienaventurados los ricos de espíritu: porque de ellos son todos los reinos de todos los cielos.
Vieja:
Bienaventurados los mansos: porque ellos poseerán la tierra.
Nueva:
Bienaventurados los feroces: porque ellos poseerán la tierra, el suelo y el subsuelo.
Vieja:
Bienaventurados los que lloran: porque ellos serán consolados.
Nueva:
Bienaventurados los que hacen llorar: porque maldita la necesidad que tienen de ser consolados.
Vieja:
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia: porque ellos serán saciados.
Nueva:
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de injusticia: porque ellos serán saciados.
Vieja:
Bienaventurados los misericordiosos: porque ellos obtendrán misericordia.
Nueva:
Bienaventurados los inmisericordes: porque ellos no necesitarán misericordia.
Vieja:
Bienaventurados los limpios de corazón: porque ellos verán a Dios.
Nueva:
Bienaventurados los sucios de corazón, porque ellos serán los dueños de todos los dioses.
Vieja:
Bienaventurados los pacíficos: porque ellos serán llamados hijos de Dios.
Nueva:
Bienaventurados los Hijos de Dios: porque ellos poseerán a los pacíficos.
Vieja:
Bienaventurados los que sufren persecución por la justicia, pues de ellos es el reino de los cielos.
Nueva:
Bienaventurados los que corrompen la justicia para perseguir a los débiles, porque de ellos, sin duda alguna, es el Reino de los Cielos.
Vieja:
Bienaventurados los pobres de espíritu: porque de ellos es el reino de los cielos.
Nueva:
Bienaventurados los ricos de espíritu: porque de ellos son todos los reinos de todos los cielos.
Vieja:
Bienaventurados los mansos: porque ellos poseerán la tierra.
Nueva:
Bienaventurados los feroces: porque ellos poseerán la tierra, el suelo y el subsuelo.
Vieja:
Bienaventurados los que lloran: porque ellos serán consolados.
Nueva:
Bienaventurados los que hacen llorar: porque maldita la necesidad que tienen de ser consolados.
Vieja:
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia: porque ellos serán saciados.
Nueva:
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de injusticia: porque ellos serán saciados.
Vieja:
Bienaventurados los misericordiosos: porque ellos obtendrán misericordia.
Nueva:
Bienaventurados los inmisericordes: porque ellos no necesitarán misericordia.
Vieja:
Bienaventurados los limpios de corazón: porque ellos verán a Dios.
Nueva:
Bienaventurados los sucios de corazón, porque ellos serán los dueños de todos los dioses.
Vieja:
Bienaventurados los pacíficos: porque ellos serán llamados hijos de Dios.
Nueva:
Bienaventurados los Hijos de Dios: porque ellos poseerán a los pacíficos.
Vieja:
Bienaventurados los que sufren persecución por la justicia, pues de ellos es el reino de los cielos.
Nueva:
Bienaventurados los que corrompen la justicia para perseguir a los débiles, porque de ellos, sin duda alguna, es el Reino de los Cielos.
domingo, 11 de diciembre de 2011
El infinito. de Leopardi
Siempre amé esta colina,
y este cerco que la vista me impide ver
más allá de su horizonte.
Mirando los interminables espacios de allá a lo lejos,
los silencios sobrehumanos y su profunda quietud,
yo estoy con mis pensamientos,
aunque mi corazón no se asusta.
Escucho los susurros del viento detrás de las plantas,
y en el infinito silencio mido mi voz:
y me subyuga lo eterno, y las estaciones muertas,
y el presente real y el sonido de todos ellos.
Así a través de esta inmensidad se ahoga mi pensamiento:
y el naufragar me es dulce en este mar.
y este cerco que la vista me impide ver
más allá de su horizonte.
Mirando los interminables espacios de allá a lo lejos,
los silencios sobrehumanos y su profunda quietud,
yo estoy con mis pensamientos,
aunque mi corazón no se asusta.
Escucho los susurros del viento detrás de las plantas,
y en el infinito silencio mido mi voz:
y me subyuga lo eterno, y las estaciones muertas,
y el presente real y el sonido de todos ellos.
Así a través de esta inmensidad se ahoga mi pensamiento:
y el naufragar me es dulce en este mar.
El mejor golpe
La ATP (Asociación de Tenistas Profesionales) lo ha considerado el mejor golpe de tenis del año. Lo hizo Rafael Nadal ante Djokovich en Madrid, final que terminaría perdiendo. Pero el golpe es genial. Yo no lo hago ante el temor a golpearme donde no debo.
viernes, 9 de diciembre de 2011
jueves, 8 de diciembre de 2011
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