domingo, 26 de junio de 2016

Una historia

Con los años me he vuelto escéptico de muchas cosas, gente que promete el oro y el moro, farsantes que intentan embaucarnos, narcisistas que se creen el ombligo del mundo, etc. Me he vido haciendo crítico a todo, le veo las vueltas a las grandes frases, asoma el engaño detrás de muchas convicciones... Sin embargo, hay historias, normalmente de gente joven que da la cara en esta vida, que me emocionan y me hacen tener la seguridad de que siempre hay esperanza.
Éste es el caso de la historia que adjunto, una familia que arrima el hombro por su hija, una hija que responde y sueña y consigue llegar a lo más alto entre carencias. Es un retrato de nuestra España actual, donde tantos jóvenes prometedores se malogran o tienen que escapar del país. Ya sé que hay peligros, que puede ser mucha exigencia fruto de demasiadas expectativas, que los padres sacrificados pueden llegar a ser insufribles, que lo importante es la felicidad de la chiquilla sobre la fama efímera. Pero si la saben llevar ¿qué le espera en su vida? ¿Qué metas puede alcanzar?

Mayte Martín

Hace ya muchos años, eso cuentan, en Dublín, al terminar una ópera con una actuación femenina especialmente intensa, los más jóvenes esperaban a la cantante a la salida, le cedían paso entre aplausos para que subiera al carruaje que debía llevarla a casa o al hotel y una vez dentro le quitaban las ruedas al carruaje y lo cargaban a hombros hasta su destino entre cánticos. De mantenerse esa sana tradición, a buen seguro que Mayte Martín haría trayectos en coche sin ruedas muy a menudo. Ayer mismo por la noche, en Banyoles, el lago a un lado y un cielo oscuro con relámpagos al fondo para la puesta de largo de 'Tempo rubato', nuevo proyecto con canciones que han crecido en su alma a lo largo de sus últimos veinte años de amores y desamores, que a ella es lo que mejor le sale para llevar a la fragua de su voz y marcarte a fuego mientras la escuchas, abrazado a esa esperanza de la que paseas de la mano...dame tu mano sin temor a equivocarte...canta en un bis de cierre con un público en pie, dispuesto a llevarla a hombros dónde sea, como cargamos las emociones, felices, camino del hotel a velar mi sueño mientras que duerme mí vida, mirarme siempre con la mirada encendía igual que miro yo...





lunes, 20 de junio de 2016

Silvana Mangano

¿No os ha pasado el despertaros con una melodía en la cabeza de la que uno no puede desprenderse en un buen rato? A mí me sucede con cierta frecuencia y las canciones son inesperadas por pertenecer a un pasado muy lejano.
Pues esta noche ha sido la voz e imagen de una hermosa Silvana Mangano nada menos, en la película "Anna".


Lord Byron

Epitafio que lord Byron dedicó a Boatswain, su perro terranova, que falleció de rabia en 1808.


domingo, 19 de junio de 2016

Somos humanos? O somos marionetas?

Inútil amor
el que no engendra amor


Inútil saber
el que no pone coto a la destrucción


Inútiles días
los de quien sólo se lamenta y no actúa


Jorge Riechmann


Somos humanos? O somos marionetas?





sábado, 18 de junio de 2016

Luis Cernuda

Mi poema favorito del sevillano Luis Cernuda, que fue a morir exiliado en México en el año 1963. Un hombre valiente que en un tiempo lleno de represiones hizo pública desde siempre su homosexualidad. Este poema es tan bonito que duele.
Donde habite el olvido,
En los vastos jardines sin aurora;
Donde yo sólo sea 
Memoria de una piedra sepultada entre ortigas
Sobre la cual el viento escapa a sus insomnios.
Donde mi nombre deje
Al cuerpo que designa en brazos de los siglos,
Donde el deseo no exista.
En esa gran región donde el amor, ángel terrible,
No esconda como acero
En mi pecho su ala,
Sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento.
Allí donde termine este afán que exige un dueño a imagen suya,
Sometiendo a otra vida su vida,
Sin más horizonte que otros ojos frente a frente.
Donde penas y dichas no sean más que nombres,
Cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo;
Donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo,
Disuelto en niebla, ausencia,
Ausencia leve como carne de niño.
Allá, allá lejos;
Donde habite el olvido.

Para que luego digan

Para que luego digan que ser torero no sirve de nada. Imaginad que vais tranquilamente a las 11 de la mañana de un día de enero por la Gran Vía madrileña y os encontráis de cara con un toro de 500 kg embistiendo a todo el que pasa.

Pues eso le sucedió en 1928 al diestro Diego Mazquiarán "Fortuna" con un toro escapado de un camión. Sin que le temblase el pulso, mandó que le trajesen un estoque de su casa y mientras tanto le dio pases con el gabán hasta que pudo terminar con la res. Ahí le tenéis, marcado con una cruz, y posando tan orgulloso.